Archivo | diciembre, 2011

More Europe considera los avances del Consejo Europeo como un paso importante pero insuficiente

10 dic

Ante la Cumbre de jefes de Gobierno celebrada en Bruselas los días 8 y 9 de diciembrela Plataforma ciudadana MORE EUROPE considera los avances del Consejo Europeo como un paso importante pero insuficiente.

imagen procedente de kulio.crearblog.com

Las medidas que ha adoptado el Consejo, y de las que el Reino Unido ha decidido autoexcluirse, han sido:

  • Reconocer el empeoramiento de la situación económica y financiera;
  • Reconocer la necesidad de adoptar medidas para impulsar el crecimiento y el empleo;
  • Proponer mecanismos de vigilancia y corrección de los desequilibrios macroeconómicos;
  • Supervisar las políticas sociales y de empleo de los Estados miembros, especialmente aquellas que tengan un mayor impacto en la estabilidad macroeconómica y en el crecimiento económico;
  • La necesidad de movilizar a la población activa para el crecimiento y adoptar medidas específicas para los grupos más vulnerables;
  • Adaptar los sistemas educativos a las necesidades del Mercado Laboral;
  • Coordinarla Política Fiscal, para que sirva de apoyo a la coordinación de la política económica y contribuir al saneamiento presupuestario y al crecimiento.

En MORE EUROPE apoyamos las medidas adoptadas, a pesar de que las consideramos insuficientes. Por este motivo nosotros creemos que lo que se debe hacer es:

  • Capacitar al Banco Central Europeo para la emisión de eurobonos;
  • Aprobar cambios institucionales y regulatorios que potencien la unión política ny reduzcan las diferencias entre Estados miembros;
  • Reforzar el presupuesto dela UEcon nuevos recursos propios como el Impuesto de Transacciones Financieras, o tasas a las emisiones de CO2;
  • Reforzar el papel de las instituciones antifraude en la lucha contra la evasión de impuestos y los paraísos fiscales.

En definitiva desde MORE EUROPE creemos que son necesarios cambios institucionales y regulatorios firmes que se apoyen en una capacidad legal supranacional fuerte. Este refuerzo de la gobernanza económica comunitaria pasa claramente por la creación de una Unión Fiscal que vaya de la mano de una herramienta presupuestaria acorde.

A favor de una unión fiscal y presupuestaria en la UE

6 dic

Ante un escenario en que se desploma la inversión pública y los índices de desempleo crecen con preocupante intensidad, es imprescindible buscar una solución estructurada y sistemática que dé solución a los problemas endémicos de la Unión Europea, y en particular de la eurozona. Uno de los objetivos es recuperar la confianza y la estabilidad en el funcionamiento de mercado financiero, pero sobre todo asegurar la cohesión social y territorial en toda la Unión.

Condicionados por la volatilidad de movimiento de los inversores y por los problemas de solvencia, los gobiernos se ven incapaces de aplicar esquemas de reactivación económica, no teniendo hasta ahora más alternativa que las políticas altamente restrictivas, con el coste social que conllevan en términos de desempleo y bajo crecimiento.

Creemos que la solución debe ser mucho más ambiciosa de lo que nos están planteando los jefes de Gobierno y líderes europeos, y no limitarse a la política monetaria restrictiva, a la contención del gasto o la vigilancia mutua.

Monetariamente sería idóneo que el BCE estuviera capacitado para emitir eurobonos, entendidos como instrumentos financieros solidarios que ofrezcan la capacidad a los países débiles para obtener financiación en el mercado sin verse penalizados. La alta volatilidad en el mercado deja en situación de desventaja para financiarse a los Estados de la periferia de la eurozona, sin que haya demasiado margen de actuación política, resultando en un coste para el ciudadano.

La experiencia nos enseña que la supervisión no ha sido suficiente, pues incluso los criterios del Pacto de Estabilidad y Crecimiento han sido incumplidos por la práctica totalidad de los Estados miembros de la eurozona en la última década.

Ello lleva a la necesidad de reformar los tratados para penalizar el incumplimiento de los límites de endeudamiento y déficit, aunque ello no será suficiente para recuperar las economías europeas y por ello deben implementarse políticas de más amplio alcance. Creemos que la amenaza de sanción no es la medida más eficaz para mejorar la situación económica del conjunto de la Unión.

Se precisan cambios institucionales y regulatorios, y sobre todo una capacidad legal supranacional fuerte. Este refuerzo de la gobernanza económica pasa claramente por la creación de una unión fiscal que debería ir emparejada de una herramienta presupuestaria acorde. Las preferencias son cada vez más homogéneas y la responsabilidad política cada vez más compartida o centralizada.

El presupuesto de la UE debería concebirse como instrumento para la consecución de los objetivos y el acervo de la Unión. No sólo debe asegurar el pleno funcionamiento del mercado único, sino que está llamado a obtener el máximo potencial de la puesta en común de recursos y facilitar la toma de decisiones de inversión con carácter estratégico para el conjunto del territorio de la Unión. Para dotar de coherencia la acción política y las acciones estructurales, las decisiones deben tomarse a nivel supranacional, tanto estratégicamente como en el desarrollo de la capacidad inversora.

Las prioridades políticas de los europeos son comunes y por ello los recursos deben ser compartidos. En ese sentido, apostamos por nuevos recursos propios que doten de mayor capacidad al gobierno supranacional, y por ello la recaudación debería efectuarse directamente desde un organismo comunitario, de manera que los Estados miembros dejarían de remitir los recursos detraídos de sus recaudaciones nacionales, eliminando el concepto del justo retorno, que predomina actualmente en la negociación presupuestaria.

El instrumento presupuestario debe estar fuertemente vinculado a los objetivos de la UE, centrado en la prosperidad y la cohesión. La Unión Europea debe tener capacidad autónoma para financiar las políticas comunes. Para ello proponemos nuevos recursos propios directos (impuesto de transacciones financieras, impuesto basado en el CO2, etc.) una armonización del recurso IVA, con una parte modulada como recurso propio, además de la base armonizada para el impuesto de sociedades en toda la UE y la capacidad recaudatoria directa de la institución comunitaria.

Ello garantizará un mayor impacto de las políticas europeas, y sobre todo permitirá visualizar el valor añadido de la intervención de la UE, que dependerá de los beneficios que ofrezca esa coordinación, la certidumbre legal y una mayor eficacia en la inversión, mediante la puesta en común de servicios y recursos compartidos. Esta puesta en común de recursos se traduce en un más claro beneficio de las economías de escala y también en la capacidad de financiar bienes públicos que los Estados miembros ya no pueden sufragar.

Paralelamente, debería reforzarse el papel de las instituciones antifraude para combatir la evasión fiscal y perseguir el fraude, con políticas de aislamiento hacia los paraísos fiscales existentes en territorio europeo.

Sostenemos, como conclusión, que todas estas medidas permitirían mantener un buen nivel de inversión pública en la Unión Europea, asegurando el funcionamiento del estado del bienestar y la cohesión social que éste garantiza, en un contexto de fuerte austeridad nacional.

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